Estos métodos se han desarrollado con la finalidad de disminuir la variabilidad inter observador y se realizan en equipos especiales mediante análisis cito métrico diferencial. Permite reportar parámetros de manera cuantitava por ejemplo: número de leucocitos, y son relativamente caros comparados con los métodos manuales. Desde el punto de vista clínico, la principal desventaja radica en el bajo poder de discriminación entre el algunos elementos formes presentes en el sedimento urinario por ejemplo: cilindros, levaduras, parásitos, etc.
Hay aspectos a tomar en cuenta con respecto a la adecuada obtención de muestras de orina para que se obtenga un análisis representativo feaciente. La orina se deberá recoger siempre en un recipiente limpio y deberá examinarse dentro de la primeras dos horas de haberse realizado la micción, no se debe olvidar documentar la fecha y hora en la que se recolectó la orina. La técnica del análisis del sedimento urinario es: Colocar más o menos 10 mililitros de orina en un tubo de uroanálisis, centrifugar a 3500 revoluciones por minuto durante 3 minutos. Decantar el sobrenadante y resuspender el SU mediante agitación mecánica manual. Colocar una gota sobre un portaobjetos limpio, extendiéndolo de manera homogénea, finalmente colocar un cubreobjetos y observar al microscopio convencional (este trabajo lo realizan personas físicas).
Para el análisis microscópico se debe observar inicialmente la preparación con un aumento final 100 (emplear ocular 10 y objetivo 10 ) para obtener una visión general del SU. Todos los elementos identificados deberán confirmarse en un aumento 400 (emplear ocular 10 y objetivo 40 ) para evitar el reporte y/o lectura de múltiples artefactos. Con este aumento se deben reportar semi cuantitativamente y cuantitativamente los diferentes elementos formes observados. Los valores de referencia para los diferentes elementos observados en SU los mostramos en la tabla 1. A continuación describimos de manera breve los diferentes parámetros observados en el análisis del SU. Eritrocitos. Su morfología es de suma importancia y aporta datos valiosos (fig. 1). La cantidad existente nos puede hablar de la cronicidad del proceso patológico. Se pueden detectar eritrocitos isomórficos (postglomerulares) y eritrocitos dismórficos (glomerulares). En condiciones no patológicas se pueden observar en cantidad reducida. Los eritrocitos dismórficos se observan con cierta frecuencia en los pacientes con nefritis lúpica activa.
El reporte generado por la observación microscópica se obtiene:
.png)
Comentarios
Publicar un comentario